(30 2013) LEYENDA DE COLOMBIA.- Era la época de la colonia, en la llegada de los españoles, se cuenta, que Mohán era un hechicero poderoso que se fue de su tierra él predecía el futuro y en sus visiones, decía que la gente sufriría crueldad, fuertes castigos, caída de su religión y costumbres, saqueos, predijo que serían despojados de todo.
Que pasó noches y días llorando y con sus lágrimas se formaron ríos y él se transformó en un dios. Dicen algunos que lo han visto en las corrientes de agua tomando sol. Está en las aguas.
Otros cuentan que el hechicero parece un hombre viejo, pobre y sabio. De estatura muy grande y temible, de labios gruesos dientes grandes, las uñas de sus manos las lleva largas y sucias parece una bestia, fuma y toca el tiple (instrumento de viento parecido a la chirimía de forma cónica y sonido fuerte agudo), los nativos comentan que es mujeriego y juguetón. Le gusta comer carne humana sobre todo niños, hace hasta lo imposible por robarlos les chupa la sangre y los asa para comerlos. Después deja los huesos en la puerta de la casa de los padres.
Los pescadores se quejan porque les enreda las redes de pesca, les gusta castigar a los hombres que no van a misa, a la primera opotunidad si los ve cerca del rio los jala y los lleva a las cavernas de las profundidas para ahogarlos y quedarse con sus almas.
Otra versión.
Un ser horripilante corpulento, dedicado a raptar a mujeres bonitas acostumbradas a ir a bañarse o lavar ropa en el rio. Cubierto de un exagerado pelaje, que parece que esta envuelto con una túnica de pelo, grandes manos con uñas muy largas afiladas. Según los pescadores, hace zozobrar sus barcos, les roba sus carnadas y anzuelos, que es aventurero, brujo y libertino.
Los pescadores se quejan, que les enreda las redes de pesca, ahuyenta a los peces, además le gusta castigar a los hombres que no oyen misa o no respetan el día de precepto, los lleva a las lejanas cavernas que tiene el fondo de los ríos. Fue un hechicero que convocó eclipses y tormentas. Conocia secretos de las almas y se convertía en jaguar para ahuyentar los malos espíritus.
Los ribereños lo califican como revoltoso, las mujeres como enamoradizo, buscador de chamacas, hipnotizador, músico y feroz.
Dicen, que su aparición es de grandes males. Su aspecto físico, es según el lugar donde vive, en la región del Magdalena entre los ríos Saldaña y Patá, los pescadores le tienen un pavor, que se les presente como una bestia negra, de ojos centelleantes, receloso y traicionero.
Cuando lo veían era de mala suerte, como terremotos, inundaciones, enfermedades. Cuentan; que posee un castillo subterráneo tapizado de oro, que tiene acumulado piedras preciosas y muchos tesoros, es el guardián de esa riqueza y por eso no tiene tiempo para enamorar y le es más fácil robar a las mujeres.
Región Central de Magdalena desde Hilarco hasta Guataquicito, los episodios son diferentes. Allí se les presenta como un humanoide gigantesco, de ojos rojos, boca grande que se le asoman dientes chuecos de oro, cabellera y barba abundante de color rojo.
Siempre pendienta de las mujeres que iban a lavar
Perseguía a las lavanderas. Cuando iban a lavar las mujeres las perseguía era muy conocido en Jabonera, Cachimbo. Se cuenta, que se convierte en un hombre millonario, sus dedos llenos de anillos de oro, que cuando enamoraba a una muchacha la llevaba a la cueva subterránea, (nunca la vuelven a ver) a donde hay más mujeres, con quienes juega en la playa en noches de luna, dicen, que los pescadores oyen sus risotadas.
Hay versiones que se presenta como un hombre pequeño de ojos bonitos, sale a parrandear con mercaderes y ante ellos desaparece.
En el Espinal, hay un parque con su nombre dedicado a él, por su figura extraordinaria y sus mitos populares. Su imagen fiera y espeluznante es parte ya de la Cultura Colombiana. Son seres que se esconden en la montaña y viajan a través de los ríos y desaparecían en la espesura de la selva.
Unos dicen, que su función, era prevenir a las mujeres de que no salgan de noche en la calle o entablar pláticas con extraños.
Otra creencia, El Mohán tiene el poder de los animales del rio y darle a los pescadores fructíferas pescas o también puede enredar cordeles y atraer en las redes seres amorfos, para evitar su enojo, los pescadores dejan ofrendas de sal y tabaco en lugares en donde el caudal de los ríos es más fuerte y peligroso.
Algunos pescadores dicen que existe la Mohana. Algunos ribereños hablan de la Mohana, pero nada que ver con el Mohan no es su pareja, se dice, que es tranquila, no es revoltosa con los ríos. Lo que se dice de ella, es que se roba a hombres hermosos (nunca se vuelven a saber de ellos) y se los lleva a vivir en una cueva tenebrosa.
Autor: Elsy Alonzo
Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.
Fuentes de información
- www.youtube.com
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