(14 2016) Inspiraron a Cihuapipiltin mujeres muertas en su primer parto ancendidas como diosas para estar junto al dios Sol (Tonatiuh), bajaban a la tierra para cobrar venganza a los hombres. En la sociedad de guerra mexica la maternidad tenĂa un costo polĂtico- militar, era necesario aumentar los efectivos para las muchas batallas del imperio.
MitologĂa mexica. Se equiparaba a las mujeres embarazadas con los guerreros ambos luchaban por la vida, ellos en el campo y ellas pariendo a veces en batalla.
Cihuapipiltin un nombre asignado a estas mujeres guerreras que fallecĂan al parir, significa, “princesas o niñas” por la escaza edad que tenĂan. Otro Mocihuaquetzqueh “mujeres que se yerguen” iban al encuentro del dios Sol. Otro,Cihuateteoh “mujeres divinas o diosas” tambiĂ©n, Ixcuinanme “madres de cara torcida” o “madres de ojos torcidos” asociada al aspecto cuando se aparecĂan a los vivos. Eran advocaciones de la diosa Chimalma madre del dios QuetzalcĂłatl que muriĂł ella al nacer este.
Cuando llega el alumbramiento o miquizpan (hora de la muerte) la partera atiende a la embarazada la baña le da de comer le da para tomar algo, si no surtĂa efecto, la sometĂa a drásticos mĂ©todos para que diera a luz acompañados de invocaciones. Cuando se daba por hecho su muerte con el bebe se cerraba el lugar del parto hasta que finalmente morĂa.
Se preparaba el funeral, lavar el cuerpo y el cabello, se le pone ropa nueva, la partera le cubrĂa la cara con el cabello a la vez invocando a Quilaztli o Cihuacoalt (diosa de los partos). El sepelio duraba cuatro dĂas se hacĂa un boquete en la parte de atrás de la casa y por ahĂ se sacaba a la muerta,*1 “remite simbĂłlicamente a una muerte furtiva afĂn a los espacios siniestros- nocturnos a los que se dirige”. Cuando empezaba la procesiĂłn el marido cargaba a la difunta acompañado de las parteras, ancianas y amigos estos lo ayudaban a que no tocaran el cadáver los guerreros y brujos ellos tratan de quitarle un pedazo de su cuerpo porque le sirve de amuleto, ya sea un dedo de la mano o del pie, unos cabellos arrancados o donde alcancen porque es un cadáver sagrado.
En la conquista, en la sociedad mexicana, a decir Pedro Carrasco,” debido a la conexiĂłn de estas mujeres con la guerra, los guerreros jĂłvenes trataban de obtener reliquias de sus cabellos o el dedo mediano de su mano izquierda que creĂan les darĂa suerte en la guerra. Los brujos tratan de hacerse del brazo izquierdo de una de estas muertas, con cual podĂan entrar en las casas para robar y abusar de las mujeres mientras sus vĂctimas quedan paralizadas con el amuleto”, esta vigilancia era cuatro dĂas se enterraba a la difunta a la puesta del sol, en el patio de algĂşn templo que este la diosa Cihuapipiltin.
Mito mexica.- las mujeres son diosas por haber muerto en su primer parto viven en la Casa del Sol hogar de dios Tonatiuh, en el occidente del cielo,”Cihuatlampa, lugar de las mujeres”, de ahĂ se incorporan los guerreros muertos en combate acompañan a diario al Sol hasta el ocaso. DespuĂ©s, estas descienden a la tierra en fechas especĂficas, como alma en pena asustando a los humanos incluidos a sus esposos.
*2 “SombrĂas divinidades que rondan a la hora del crepĂşsculo, siembran sobre la tierra en ciertos dĂas nefastos, las enfermedades y el terror”.
Sus lugares favoritos para vagar eran los caminos de mucha suciedad y ellas mismas se limpiaban. Las Cihuapipiltin se les atribuĂa una acciĂłn purificadora, sus vĂctimas, bebes, niños, gente buena con don del arte.
El que se encontraba este espĂritu maligno, podĂan sufrir deformaciones, encogimiento de la boca, parálisis, enloquecer, eran portadoras de mala suerte, presagiaban desgracias, pobreza y muerte.
HabĂan fechas señaladas para sus apariciones, habĂa mucho temor en la poblaciĂłn a los niños se le prohibĂa salir de la casa. Para congraciarse con Cihuapipiltin le edificaban templos para su veneraciĂłn, se realizaban ceremonias y ritos se ofrendaban alimentos, incluso sacrificios humanos, eran adoradas por brujos nominados “Tlatlacatecolo”.
La Cihuapipiltin siempre de conducta agresiva, por su coraje y frustraciĂłn por no sobrevivir al parto y no haber disfrutado la maternidad, por eso bajaba a la tierra llena de envidia lamentándose por su hijo no nacido, estos lamentos los retomarĂa la Llorona en el MĂ©xico colonial.
*1.- Patrick Johansson K Ensayo. “Mocihuaquetzqueh. ¿Mujeres Divinas o mujeres siniestras?.
*2.-Jacques Soustelle. “El universo de los aztecas”
Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.