La Calle del Fantasma del barrio de la Candelaria
Leyenda de Bogotá Colombia. Un lugar emblemático del barrio, una vía que eluden muchos vecinos. En la época de la Colonia, el regidor comisionó a un ingeniero de nombre Álvaro Mogollón que empedrase la calle, tenía que entregar el
La Abuela Cazafantasma de la Candelaria
Leyenda de Bogotá Colombia. Stella Monsalve era una persona que conocía a todos los que andaban por ahí por las calles, ya fuera espíritus o personas, le decían la cazafantasmas de la Candelaria, una mujer amable, de trenzas blancas,
La leyenda de la Viuda Negra
Leyenda de Chile. Alias la viuda alegre. En esa época no había luz eléctrica, después de la media noche en las calles angostas oscuras, caminaba contoneándose la viuda alegre, de perfil bello, sensual, esbelta también le decían
Leyenda una bruja en la Guerrero
Leyenda de México. Un grupo de chamacos jugaban pelota en la calle, la bola se fue al patio de una casa en que la barda era muy alta, se sabía que en esa casa en la noche se aparecían fantasmas. Uno de los jovencitos como pudo brincó
El cuervo maldito, quedó empedrado
Leyenda de la ciudad de México. Se cuenta que este cuervo cuando volaba y se paraba en una rama o en un muro, con el sol proyectaba una sombra grande del diablo, se distinguían los cuernos y la cola. Esta ave se ponía a graznar muy
La medalla de oro de la Virgen de los Remedios
Leyenda de México. Era el siglo XVII, se dice que un criollo se enamoró de una muchacha la más hermosa del pueblo, sus intentos de conquistarla era inútil. Un día la vio en la calle muy triste y le preguntó, que le pasaba, es una
El callejón del colgado: La presencia de un espectro
Leyenda de México. Era el siglo XVI, los vecinos de la Nueva España vivían en permanente temor debido a la gran cantidad de crímenes que ocurrían a diario al parecer ajusticiado por el mismo sujeto. Por las noches, en cualquier
Matlazihua, un ente que va detrás de los infieles
Leyenda de Oaxaca. La Matlazihua, persigue a los mujeriegos y ebrios. En la época de Porfirio Diaz se decía que en los montes, cerros y a la orilla de los ríos se veía a una mujer de caminar candencioso que acechaba a los hombres que