Dios babilónico Ea, con relación con el mito sumerio
(03 2021) MitologÃa Sumeria. El dios babilónico Ea, tiene mas o menos relación con el mito sumerio de la creación que Osiris con el mito Egipcio. Entre las imágenes más antiguas que han llegado hasta nosotros hay una de un ser llamado Oannos; una figura humana cuyo cuerpo, de la cintura para abajo, es el de un pez. Quizá quiere figurar a Ea, que por lo demás se representa como un hombre que lleva una piel de pez, como un pez o como un ser compuesto con cuerpo y cola de pez.
Lo que ocurrió con Tiamet se explica de diversas maneras el Dr Hopkin(1) “resume asà su historia, sacada de las tablillas y sellos encontrados en las ruinas de Nippur y otros lugaresâ€:
MitologÃa Egipcia. El dios Osiris fue el más venerado por los egipcios, a pesar de ser el más oscuro de la dioses. Fe y la esperanza que se tenÃa en la vida del más allá, no es de extrañar que Osiris, dios del reino de los
MitologÃa Nordica. Los vikingos adoraban al dios Thor hasta sacrificaban animales y personas como ofrendas para que los cuide de la bestia. El dios tiene un mazo y cinturon con poderes son sus armas para pelear contra el monstruo marino,
MitologÃa Romana. Hijo de los dioses Saturno y Ops, hermano de Júpiter y Plutón. Todos los habitantes de las aguas deben obedecerlo y respetarlo. Neptuno no lleva ropa con su aspecto demuestra poderÃo. Este dios es inestable con sus
MitologÃa Egipcia. El Sol era la divinidad suprema de Egipto, pero su competidor era Apofis, encarnado en una serpiente terrible, que representa las fuerzas de la oscuridad y todo que produce temor. La luz no puede haber sin las
MitologÃa griega. Anfitrión, hijo de Alceo y AstidamÃa(reyes), nieto de Perseo, bisnieto de Zeus. Anfitrión, su prometida Alcmena una mujer muy hermosa, era hija de Electrión rey de Micenas a este monarca lo atacó Pterelao un
MitologÃa Egipcia. Su cuerpo era de un hombre, su cabeza de chacal, un animal que merodeaba las tumbas, para alimentarse de los restos. ProtegÃa el alma del Devorador de los Muertos, esperaba impaciente, para comerse a los condenados.