La bruja Zárate convirtió en pavo a su amor

(06 sep 2018) Leyenda de Costa Rica. Tan poderosa, que regresaba la virginidad a las mujeres. Aserrí, una ciudad a 11 km. de San José, que administraba un español aristocrático muy guapo, que la doña Zárate cuando lo vio sintió un flechazo de amor y como ella era muy fea, la despreció, juró vengarse y ¡Toma perro! lo convirtió en un pavo, hasta que el aceptara ser su esposo lo vuelve a ser hombre.

Doña Zárate también se le conocía como bruja Zárate, Vieja Zárate, Ña Zárate o Mama Zárate, una celebridad legendaria de Costa Rica, vinculado en las tradiciones de Aserrí y Escasú.

Una mujer indígena curandera o bruja, con mucho poder mágico. Sus dominios eran dos, las piedras de Aserrí y San Miguel de Escasú. Una poderosa bruja(según unos autores fue una mujer real, que vivía en el cantón de Aserrí (1823-1893).

Se cuenta; que esta mujer era muy bondadosa pero una fiera con las que se metían para mal con ella, a las personas pobres les regalaba verduras que se convertían en oro cuando llegaban  a su casa. La gente la quería pero le temía a la vez.

La bruja Zárate es la más famosa, porque ella se enamora de un conquistador español este la rechaza y ella en venganza lo convierte en un pavo real. La mujer comienza la brujería cuando estaba en los montes y se encuentra con el “Dueño del Monte” este le presenta al diablo que hicieron un trato, darle almas a cambio de dos lugares encantados Aserrí y Escasú.

Zárate era una india fea

También, se decía; que era una blanca gorda de ojos grandes, chaparra, mirada maliciosa al hablar movía las cejas, cabello negro trenzado, con andar cadencioso, ropa negra humilde y un pañuelo negro grande sobre sus hombros, caminaba descalza y tenía un vicio el tabaco. Que tenía un hijo rico pero muy feo, Estanislao. Era dueña de muchas mascotas en su propiedad, gatos, serpientes, loros, animales de la montaña y un pavo real este era su mascota preferida le tenía amarrado en su pata una cadena larga de oro donde ella lo sujetaba para acercarlo, le hablaba y le acariciaba las plumas. Estos animales eran personas que los transformo, por haberse atrevido a entrar en su territorio sin su permiso, excepto el pavo real, que era un español andaluz Bayardo Pérez Colma de quien se enamoro y él dijo ; “nada contigo”, ella le prometió que lo regresa como hombre cuando la acepte como su esposa.

Sus poderes

Cuando lanzaba maleficios a las personas, cambiaban su carácter y su forma de ser, a los inteligentes los volvía tontos, a los listos despistados, a las mujeres calladas en hablantinas, a los prudentes despilfarradores, hasta se decía que podía devolver la virginidad a las muchachas.

Uno de sus poderes más fuertes era la metamorfosis, convirtiendo a las personas en animales o ella puede transformarse en uno para escapar de algún lio que tenga en ese momento. Hablaba con los árboles de la selva, con los animales, y con los muertos.

Convertía las frutas y vegetales en oro, hacía conjuros para cambiar la suerte de la persona, controlaba la naturaleza, con hechizos movía las piedras de cuevas para salir o entrar en ellas, podía hacer terremotos para alejar a los indeseables, oscurecía el cielo en donde vivía.

Era buena curandera hacía pócimas a base de hiervas, estos brebajes torcía la voluntad, hacía pociones de amor, sembrar pleitos, curaba enfermedades y al que no le quería pagar sus servicios le lanzaba “el mal de ojo”. Podía decir el sexo del bebe, con solo ver caminar a la embarazada y no fallaba. Sus poderes contra restaba la eficacia de otras brujas.

Lugares embrujados

La Piedra de Aserrí, donde se cree que la bruja Zárate vive. La Piedra Blanca de San Miguel de Escazú. La Piedra de Aserrí está en el centro de la ciudad, en los Centros de Bustamante, es un lugar rocoso que tiene una caverna, tiene esculpida como una puerta, que la hechicera la abre de noche. Cuenta la leyenda, que la puerta cuando se abre ilumina y parece una ciudad flotante en un mar “de oro y nácar”. En ese lugar vivían indígenas huetares, que cuando llegaron los españoles estaban gobernados por el rey “Aquetzari”. La leyenda cuenta; que los tiempos de la colonia española en Costa Rica, Zárate enloqueció de amor por el gobernador de la ciudad y este se atrevió ha rechazarla, molesta transformó al pueblo en una gran piedra y a sus pobladores en animales, al gobernador lo convirtió en un pavo real. En las faldas de esa gran piedra se fundo el nuevo pueblo de Aserrí.

La piedra Blanca o San Miguel es otra piedra de grandes dimensiones, que se ve desde San José, en el cantón de Escazú. El pueblo de Escazú desde la época precolombina es un lugar de descanso de los indígenas huetares y desde la época de la Colonia se le conoce como la “Ciudad de las Brujas”. La magia de la piedra de San Miguel tiene una particularidad, la leyenda cuenta; que este lugar la bruja Zárate tiene 3 ventanas encantadas, por donde espía a los pueblos de Escazú, Aserrí y San Ignacio de Acosta. Cuando la puerta se abre, los martes y viernes, salen y entran cientos de duendes, brujas , murciélagos y cuervos que son la corte de Zárate. En el centro de la piedra blanca retiene de un hechizo a la tulivieja (fantasma femenino, un monstruo que anda por los montes, un hibrido de mujer pájaro).

El pueblo de San Ignacio de Acosta. Su leyenda cuenta; que a finales del Siglo XIX, la bruja tiene un tercer encanto, El Cerro de “El Tablazo” entre los Desamparados y Acosta, lugar donde la bruja encontró donde vivir, también se le conoce el Cerro de la Vieja.

La hechicera Zarate, tiene grandes jardines en cada uno de sus lugares encantados, se dice; que cuando toca las flores ésta se convierte en un animal que ella prefiera, también tenía cementerios, ahí enterraba a los que mataba, eran los que se atrevían a entrar sin su permiso, los volvía en fantasmas y vivían en su jardín, también se decía que había un lago que él que lo mirara, le caía “el mal de ojo”.

Los únicos días que podías ver esos lugares encantados eran los Jueves y los Viernes Santos, a excepción el Cerro dela Vieja que la bruja a cerrado para siempre.

Esta leyenda, data de la época de la Colonia de Costa Rica, se transmitía en forma oral y fue escrita y recopilada en 1930 por R. Quiroz.

Yyy ya.

Autor: Elsy Alonzo

Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.

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