(21 2017) Leyenda de Colombia. Un ser horripilante corpulento, dedicado a raptar a mujeres bonitas acostumbradas a ir a bañarse o lavar ropa en el rio. Cubierto de un exagerado pelaje, que parece que esta envuelto con una túnica de pelo, grandes manos con uñas muy largas afiladas. Según los pescadores, hace zozobrar sus barcos, les roba sus carnadas y  anzuelos, que es aventurero, brujo y libertino.
Los pescadores se quejan, que les enreda las redes de pesca, ahuyenta a los peces, además le gusta castigar a los hombres que no oyen misa o no respetan el dÃa de precepto, los lleva a las lejanas cavernas que tiene el fondo de los rÃos. Fue un hechicero que convocó eclipses y tormentas. Conocia secretos de las almas y se convertÃa en jaguar para ahuyentar los malos espÃritus.
Los ribereños lo califican como revoltoso, las mujeres como enamoradizo, buscador de chamacas, hipnotizador, músico y feroz.
Dicen, que su aparición es de grandes males
Su aspecto fÃsico, es según el lugar donde vive, en la región del Magdalena entre los rÃos Saldaña y Patá, los pescadores le tienen un pavor, que se les presente como una bestia negra, de ojos centelleantes, receloso y traicionero.
Cuando lo veÃan era de mala suerte, como terremotos, inundaciones, enfermedades. Cuentan; que posee un castillo subterráneo tapizado de oro, que tiene acumulado piedras preciosas y muchos tesoros, es el guardián de esa riqueza y por eso no tiene tiempo para enamorar y le es más fácil robar a las mujeres.
Región Central de Magdalena desde Hilarco hasta Guataquicito, los episodios son diferentes. Allà se les presenta como un humanoide gigantesco, de ojos rojos, boca grande que se le asoman dientes chuecos de oro, cabellera y barba abundante de color rojo.
PerseguÃa a las lavanderas
Cuando iban a lavar las mujeres las perseguÃa era muy conocido en Jabonera, Cachimbo. Se cuenta, que se convierte en un hombre millonario, sus dedos llenos de anillos de oro, que cuando enamoraba a una muchacha la llevaba a la cueva subterránea, (nunca la vuelven a ver) a donde hay más mujeres, con quienes juega en la playa en noches de luna, dicen, que los pescadores oyen sus risotadas.
Hay versiones que se presenta como un hombre pequeño de ojos bonitos, sale a parrandear con mercaderes y ante ellos desaparece.
Algunos ribereños hablan de la Mohana, pero nada que ver con el Mohan no es su pareja, se dice, que es tranquila, no es revoltosa con los rÃos. Lo que se dice de ella, es que se roba a hombres hermosos (nunca se vuelven a saber de ellos) y se los lleva a vivir en una cueva tenebrosa.
Los pescadores se quejan porque les enreda las redes de pesca, les gusta castigar a los hombres que no van a misa, a la primera opotunidad si los ve cerca del rio los jala y los lleva a las cavernas de las profundidas para ahogarlos y quedarse con sus almas. Â
Autor: Elsy Alonzo
Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.
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