La Casa de Piedra de Rosarito
Leyenda de Tijuana. Se dice, que la Casa de Piedra Tuvo una época de esplendor, corría diario los vinos caros, mujeres hermosas, muchas fiestas que era un burdel, que aquí venían los de la mafia de lado americano y venían a esconderse
Piedra sobre Piedra: Sino te cae la maldición
Leyenda de Hidalgo. Todo los individuos que se atrevan a pasar por ese camino y no haga lo que debe hacer, le caerá la maldición de las piedras del bosque, se perderá y nunca llegara a su destino. Si quieres experimentar que pasa, sigue
Los Ermitaños de Hidalgo
Leyenda de Hidalgo. En La época colonial, en un poblado de Hidalgo, una de las fincas más ricas de ese lugar vivía un terrible hombre adinerado solo, sin mujer e hijos, ningún pariente, su vida era un secreto. Era dueño de otras
Dos Peñas, castigo por traicionar a su raza
Leyenda de Hidalgo. Cuando llegaron los españoles se apropiaron de todo lo que encontraron a su paso, joyas, plumas preciosas, animales, granos y mujeres, algunas se resistían y otras aceptaban los ofrecimientos de los conquistadores y
Leyenda del Gólem, mounstruo de piedra
Leyenda de Praga. Es del folclore medieval y mitología Judía. El Gólem es de tradición mística Judía del siglo XVI, es un gigante humanoide hecho de barro y arcilla que cobra vida para defender su comunidad. Se parece a la piedra por
La Casa del Niño Quemado
Leyendas de la Época Colonial. En el siglo pasado existieron esas ruinas de esa casa, hoy es esquina de Bucareli y Avenida Chapultepec. Había unas cuantas casonas, en ese lugar el conquistador Pedro Soto construyo una casa. Era el año
La Joven de la Casa Antigua
Leyenda de Nuevo León. Cerca de China vivía un muchacho llamado Jorge que salió a caminar para despejar su mente, pues horas antes había comenzado a estudiar. Era de noche, camino cerca de su casa y vió que había un paraje solitario
La Casa de Aramberri es terrorífica
Leyenda de Nuevo León. Por las noches los caminantes “pies para que los quiero”corren despavoridos al oír gritos y lamentos.—Ahhhhhhhhh—Ahhhhhhhhhh. Los antiguos marcos de las ventanas, empolvados de tierra dejan ver en el