La esquina del degollado leyenda
Leyenda de México. Cerca del Bosque de Chapultepec, a principios del XVII, en la esquina de  Pila Seca fue escenario de un crimen vil, por un hombre despiadado que después recibirÃa su castigo, los vecinos del lugar sufrieron las
La esquina de La Veleta de Mérida
Leyenda de Mérida. En la época de la Colonia habÃa la costumbre de nombrar las esquinas por algo fÃsico o por un evento fuerte a una historia. En esta casa vivÃa Hipólita una jovencita hermosa y le decÃan de cariño “Litaâ€, ella
El fantasma del Matadero y el Convento de Monjas
Leyenda de Mérida. La esquina del matadero viejo y El fantasma del Convento de Monjas de Mérida. Calle 66 x 67, las esquinas desde la época Colonial se les daba el nombre por algún evento que haya pasado o solo por un objeto. Esta
La esquina del Niño Aparecido de Mérida
Leyenda de Mérida Yucatán. En una calle que tomaba el camino a Caucel (ahora 49 x 68) habÃa una casa con estructura más grande que las otras, que eran de paja o de barro, como decÃan, esta casa era de “mamposterÃa y teja†en su
La esquina de Los Dos Camellos de Mérida
Leyenda de Mérida, Yucatán. Eran unos comerciantes que necesitaban bestias para llevar su mercaderÃa a la venta, y los burros no aguantaban se morÃan. Tuvieron la idea de traer animales que aguanten el clima de Yucatán. Camellos. En
La esquina del Elefante de Mérida
Leyenda de Yucatán. Esta ubicada en el Centro Histórico de Mérida, en la calle 46 con 65 Avenida 1ª de Mayo. Todos los que manejan por el rumbo tienen la tiribilla de alzar la mirada cuando llegan a la esquina para mirar al elefante,
Las maletas, el mito de correr con ellas
En muchos paÃses se practican unas tradiciones, que para recibir el año se hace un ritual con una o varias maletas, favoreciendo los viajes para el año que entra. Si tu ves a alguien caminando con su maleta en la noche del 31 después
La esquina del Loro de la ciudad de Mérida
Leyenda de Mérida Yucatán. Eran dos plumÃferos cerca de la ventana, un loro parlante y un gallo, impuestos a un celibato por sus dueñas, parece que una noche el gallo incomprendido le dio un picotazo en el ojo y lo dejo “chop†al