Leyenda de Zacatecas. Cerca de Fresnillo, al norte del estado se ubica un grupo de cerros de regular altura, hay uno que llama la atención, por su flora y fauna. Se le conoce como el Cerro de Xoconostle o Cerro Gordo. En el siglo XVII este poblado era conocido como Real de Minas de Fresnillo, este lugar ofrecÃa oportunidad de enriquecerse tanto para los mineros como a los comerciantes, hasta a los aventureros. Sà señor. El Real de Minas del Fresnillo producÃa más plata que oro. Estas los fundÃan en lingotes, transportadas en carretas jaladas por bueyes. Custodiados por el camino hasta llegar a la Caja Real de la ciudad de Zacatecas, ahà lo depositaban.Â
Se enviaba a España, una parte con los ricos de Zacatecas, mineros y uno que otro comerciante. Asà que habÃa mucho bandolero, estos bandidos tenÃan asoleados a la población, mucho robo y asaltos. Para evitar los asaltos de los lingotes de oro y plata se recurrÃa a las fuerzas armadas y de hecho no ofrecÃa seguridad, de todas maneras los delincuentes se llevaban todo. Y buscaron como proteger el tesoro. Decidieron esconderlos en cuevas que nadie conociera y localizaron algunas en el Cerro de Xoconostle. A ese lugar nadie se acercaba, porque se decÃa que ahà vivÃa el demonio. Por esas cuevas despedÃa un penetrante y asfixiante olor incluso ninguna hierva crecÃa. HabÃa maleza espinosa de color negro. Según los antiguos hace miles de años fue chimenea del Volcán de Colima. Los arbustos que crecen son de apariencia horrible, los lagartos y serpientes son negros y ahuyentan a los curiosos. Eso lo tomaron en cuenta los mineros para ocultar la fortuna que era mucha (y no la podÃan tener en casa). Que por el miedo al demonio que se suponÃa que ahà vivÃa, nadie se atreverÃa ir al lugar. Al paso de los años, los mineros y mercaderes, morÃan y la fortuna quedó en el olvido. Pasaron muchos años y llegó el Siglo XX, se construÃa una carretera a pocos metros del Cerro Gordo: Carretera Panamericana o Cristobal Colón.
El pastor dijo que conoció al diablo, cuando una de sus cabras se internó en ese monte y cayó a una cueva, cuando quiso rescatarla se le apareció el “curro†y es cuando le dijo del mucho oro. Le dijo, que solo se retiraba de la cueva en Viernes Santo y es cuando aparece a vista de todos. Desde entonces, los buscadores de fortuna son incontables, van los Viernes Santo para sacar el tesoro y salir antes de las 3 de la tarde, hora que Cristo murió en la Cruz. Todos han regresado con las manos vacÃas.Â
Cuenta la leyenda. Que el tesoro del Cerro del Xoconostle o Cerro Gordo, la cueva no es visible solo se ve, unas horas o min. del Viernes Santo. Dicen que está, por la cañada donde ponen la basura la población. La vieja leyenda, que el tiradero municipal que está la Carretera Panamericana esconde un incalculable tesoro, custodiado por el mismÃsimo demonio. Â
Autor: Elsy Alonzo
Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.
Leyenda de Lampazos, Nuevo León. Se llenó de enigmas desde el año 1900. Se dice que desde esa fecha suceden muchas manifestaciones sobrenaturales, ven sombras humanoides que seguÃan a los trasnochadores que regresaban tarde a su
Leyenda de Aguacalientes. Para unos un bandido, para otros un campeón. Para los habitantes era un terrible matón que horrorizaba a las personas. Fue un famoso malhechor, sus compinches le ayudaban a extorsionar y reunÃan joyas y oro que
Se cuenta que habÃa un individuo llamado Miseria y era herrero. Estaba cansado de la pobreza que no tenÃa ni para darle de comer a su familia y le entregó su alma al diablo por tres bolsas de oro. Pero en un año satanás venÃa a
Leyenda de Guerrero. En el poblado El Liberal, del municipio de Teloloapán, vivÃa un campesino de nombre Otoniel, que se dedicaba a la milpa, sembraba calabaza, maÃz etc y además tenÃa algunas vacas y puercos. Un dÃa araba la tierra,
Leyenda de España. En el Siglo XVI se edificó esta casa que ahora es un monumento histórico que encierra un asesinato y un espectro. Se cuenta, que esta se construyó para que viva la hija de un cazador del rey Felipe II de quien se