La Calle de las Tres Cruces: Fue por un amor imposible
Leyenda de Zacatecas. La casa de Don Diego de Gallinar era imponente, con sus tres pisos, junto a casas humildes a sus lados. Don Diego era tío y tutor de su sobrina una muchacha joven y bonita, ella era Beatriz Moncada acababa de salir
La niña y su ángel guardián
Leyenda de Orizaba Veracruz. Un día, era el año 1908, una niña mientras sus padres estaban en la capital, era cuidada por la servidumbre no se dieron cuenta que la niña jugaba con velas encendidas, se le cayeron en el vestido cuando se
Leyenda de la calle de la Merced
Leyenda de México. Un fraile por sus virtudes y vida santa era ejemplo para los novicios, en la pintura era venerado, de repente con terror vieron como abría la boca de la pintura De Fray Leonardo, y dijo, “no me alaben más, soy un
La calle del Ángel (isabel la católica)
Leyenda de México. Se dice que se vio una estela de luz resplandeciendo el cielo y el aleteo de un ángel; muchos creyentes se deslumbraron de aquel milagro de caridad. La calle del Ángel es ahora Isabel la Católica. Era el siglo XVI, la
La niña se convirtió en araña
Leyenda de Hidalgo. Una alarmante historia del siglo pasado, donde en un colegio una alumna sufriría el martirio de ser vigilada por un antiguo espíritu maligno. Los personajes es una generación de niñas muy traviesas segun
Calle Y Colegio de Porta-Coeli
Era el año 1526, cuando llegaron los Dominicos a la Nueva España quisieron fundar su orden religiosa, su convento e iglesia, no lo pudieron hacer hasta que el gobernador Alonso de Estrada, les dio unos terrenos y ahí levantaron el
El Diablo de Cuilápam, hizo un templo sin terminar
Leyenda de México. La congregación de los dominicos en Oaxaca no tenían un buen templo que los albergara de acuerdo a sus necesidades, sin otra alternativa decidieron vivir en el convento de Cuilápam en Oaxaca. Era un templo sencillo y
Bailando con el diablo. Tremendo galán
Leyenda de Monterrey. En la antigua calle del Colegio de Niñas, hoy Abasolo vivía una hermosa chica que sentía una gran alegría por la vida. Entre los que más le gustaba era el baile. No había pachanga que se perdiera, pues la