Las maletas, el mito de correr con ellas

(06 ene 2020) En muchos países se practican unas tradiciones, que para recibir el año se hace un ritual con una o varias maletas, favoreciendo los viajes para el año que entra. Si tu ves a alguien caminando con su maleta en la noche del 31 después de la media noche, no creas que la botaron de su casa, ¡noooo!,  la persona quiere que el año venidero tenga buenos viajes (aclaro en avión).

Caminar rápido o correr con una maleta, de esquina a esquina de donde vives y decirles adiós a las personas que veas en la calle. Otros ponen la maleta hora antes de la media noche afuera de su casa, allí se quedan hasta la hora de la caminata, para que cuando viajes tardes más días de vacaciones. También la ponen debajo de la mesa donde se hace el brindis y la cena.

Rituales, para que nos toque vivir mejor este año que el anterior

La noche del 31 se convierte en una serie de cosas que hay que hacer para atraer la buena suerte, en una ocasión fui de visita a una casa y todos comimos sopa de lentejas con pedazos de piña, un tazón pequeñito, algo raro para mí, pero lo comí me dijeron que iba a tener suficiente dinero en el año que entraba. Hasta de color específico de calzones nos ponemos para la buena vibra. Calzón amarillo es atraer la felicidad y éxito en tu negocio o en el trabajo, el rojo es el amor, sino tienes novio, ese año te sale.

Las doce uvas de la suerte

Se cuenta que esta tradición es de hace siglos, de Europa por los lugares que se hacen los vinos, se empezó cuando había exceso de producción de uvas. Se come doce uvas a la hora de las campanadas, te comes una uva en un segundo o sea en doce segundos ya te las comiste para que tengas buena suerte y se te cumpla doce deseos, este está mejor porque pides muchos que se harán realidad. También pisar una moneda, metes una moneda dentro de tu zapato mientras comes como loco tus uvas y también es de mucha suerte de dinero.

El ser humano es de costumbres y en cada parte del mundo tiene sus propios mitos que se realiza de diferente manera.

Yyy ya.

Autor: Elsy Alonzo

Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.

Fuentes de información

  1. matasietepuntocom.blogspot.com

¿Te ha gustado? ¡Comparte!

Publicaciones relacionadas

La esquina del Degollado de Mérida

En el ángulo formado de Tecoh y el camino a Campeche. Ahora es la calle 60 x 67 centro. A las esquinas de Mérida se les nombraba por algo físico o hecho a una historia. Cuenta la leyenda, que don Lucas Pinzón un hombre joven que era

Las Cataratas de Iguazú y la Diosa Boi

Leyenda de Brasil. Que hace muchísimos años en el río Iguazú vivía una serpiente llamada Boi, este reptil convirtió a Taroba en un árbol clavado sobre la catarata y la caída estaba formada por la cabellera de Naipí. Se cuenta,

La esquina del Matadero Viejo

Leyenda de Mérida, calle 66 x 67, las esquinas desde la época Colonial se les daba el nombre por algún evento que haya pasado o solo por un objeto. Esta leyenda es de un romance del siglo XVIII, como siempre unos jóvenes se querían

La esquina de La Veleta de Mérida

En la época de la Colonia había la costumbre de nombrar las esquinas por algo físico o por un evento fuerte a una historia. En esta casa vivía Hipólita una jovencita hermosa y le decían de cariño “Lita”, ella y su mamá doña

Vibora, si muerde tu sombra es de mala suerte

Tizimin Yucatán. Se cuenta, que hay especies poco comunes y muy temidas, la “Kaani beh” pues existe la creencia que si “muerde la sombra” de la persona, se enferma y causa gangrena en esa parte. Esta culebra es pequeña hasta

Gertrudis una escultura que promete un amor apasionado

Es una escultura del maestro Fernando Botero, de 650 kilos, se ha convertido en algo irresistible para los turistas y lugareños, fue colocada en el año 2, 000. Se trajo de Florencia Italia, como una donación del artista, Su nombre es

Un amor de Ultratumba una posesión

Leyenda de México. En el año 1611 en la calle de los Mesones, de la Nueva España, en una casa descuidada vivía una pareja de amantes que demostraba su amor a diestra y siniestra, besoteándose ante todos, olvidándose de las “buenas

El amor dice que si, y que no el desamor

Doña Andrea Sandoval, apenas asomaba a los diecisiete, cuando su autoritario hermano don Humberto, la obligo a casarse con don Lorenzo Porreño. La doncella sumisa fue a la boda. No tuvo voluntad para enfrentar a su hermano que mandaba