Leyenda de Cantuña de como burló al rojo
Leyenda de Ecuador. Se cuenta, que en la época colonial el indÃgena Francisco Cantuña, ya estaba cansado de trabajar, no podÃa más, sino entregaba en el tiempo convenido la obra se iba al presidio y le pidió ayuda a satanás, le dijo
La china Hilaria burló al demonio
Leyenda de Aguascalientes. La china Hilaria, una hermosa mujer que vivÃa en el Barrio de Triana ahora “Encinoâ€, corrÃa 1866 era entrona y coqueta, pasaron eventos sobre su persona. HabÃa una pulquerÃa famosa en el Barrio de Triana,
DÃa del pene fiesta tradicional
Tradición. El festejo era entre rameras japonesas. Tiene su origen desde la Época Medieval en el Japón. Donde las geishas solicitaban al herrero un enorme pene de metal, para ofrecer al demonio en los primeros dÃas de Abril. Hoy la
Calle de la Cruz Verde (fue aceptación de boda)
Leyenda de México. En la época de los virreyes, la entrada de México se llenaba de gente las calles y avenidas, por el dÃa en que llegaba la comitiva que los monarcas hispanos enviaban. Era el cortejo de nobles y caballeros que
El Diablo de Cuilápam, hizo un templo sin terminar
Leyenda de México. La congregación de los dominicos en Oaxaca no tenÃan un buen templo que los albergara de acuerdo a sus necesidades, sin otra alternativa decidieron vivir en el convento de Cuilápam en Oaxaca. Era un templo sencillo y
El Sueño Profético, El Rincón del Diablo, El Cerro de la Plata
Leyendas de Nuevo León. Un indio querÃa torcerle la cabeza a su hija por un sueño que tuvo, porque era la única forma que no sucediera la tragedia. Esto sucedió en la hacienda de la PesquerÃa Grande su propietario era el capitán
Bailando con el diablo. Tremendo galán
Leyenda de Monterrey. En la antigua calle del Colegio de Niñas, hoy Abasolo vivÃa una hermosa chica que sentÃa una gran alegrÃa por la vida. Entre los que más le gustaba era el baile. No habÃa pachanga que se perdiera, pues la
La calle de los perros: Devorada por sus canes
Leyenda de Zacatecas. A Doña Nicolaza Rojas, la gente le decÃa, “Doña Cajón de Realesâ€. Se presumÃa que estaba reuniendo dinero para mantener a sus animalitos. Siempre decÃa, apenas tengo un cajón chico de reales. Su casa tenÃa