Los hermanos malditos: Misteriosa posesiĂłn
Leyenda de MĂ©xico. La extraña desapariciĂłn de los dos fogosos amantes llegĂł a oĂdos de las autoridades virreinales que comenzaron a investigar para aclarar el misterio. Los rumores que ya giraban alrededor de la casa ya que la gente
La casa Matusita de Lima PerĂş
Leyenda de Lima PerĂş. Que en el interior de la casa hay muy seguido una oscura actividad paranormal, hay apariciones espectrales. El mito se refuerza cuando nadie la querĂa rentar como vivienda, se volviĂł comercio y todavĂa asĂ tiene
La bola de fuego (bebĂan sangre de niños)
Leyenda de Sonora.-Se cuenta, que en un poblado abandonado ya solo se encuentran unas cuantas paredes de algunas casas completamente en ruinas, los antiguos pobladores que en aquel entonces eran niños,  no se olvidan de las bolas de
La Casa del Niño Quemado
Leyendas de la Época Colonial. En el siglo pasado existieron esas ruinas de esa casa, hoy es esquina de Bucareli y Avenida Chapultepec. HabĂa unas cuantas casonas, en ese lugar el conquistador Pedro Soto construyo una casa. Era el año
La Joven de la Casa Antigua
Leyenda de Nuevo LeĂłn. Cerca de China vivĂa un muchacho llamado Jorge que saliĂł a caminar para despejar su mente, pues horas antes habĂa comenzado a estudiar. Era de noche, camino cerca de su casa y viĂł que habĂa un paraje solitario
La Casa de Aramberri es terrorĂfica
Leyenda de Nuevo LeĂłn. Por las noches los caminantes “pies para que los quiero”corren despavoridos al oĂr gritos y lamentos.—Ahhhhhhhhh—Ahhhhhhhhhh. Los antiguos marcos de las ventanas, empolvados de tierra dejan ver en el
El Tesoro del Padre GarcĂa. Un gran jarrĂłn con monedas de oro
Leyenda de Lampazos, Nuevo LeĂłn. Se llenĂł de enigmas desde el año 1900. Se dice que desde esa fecha suceden muchas manifestaciones sobrenaturales, ven sombras humanoides que seguĂan a los trasnochadores que regresaban tarde a su
Brujas, calderos y guajolotes negros en Zinacantepec
Desde hace muchĂsimos años la comunidad de Zinacantepec es famosa como cuna de hechiceras. Cada vez que se habla de estas mujeres mĂsticas, se piensa en hechizo de pĂłcimas, calderos hirviendo sobre una candela alta y bolas de fuego