La Santa de Cabora. La Niña de Cabora es Teresa Urrea
Leyenda de Sinaloa. Una figura que tuvo mucha influencia en personas hasta que se convirtió en una leyenda, ella es Teresa Urrea. Su vida y muerte es una enseñanza en el ámbito religiosos y polÃtico que varios estados la recuerdan como
El dÃa de la Santa Cruz, cambio de rituales
Tradición de México. Los albañiles acostumbran a poner una cruz con la madera de la obra con el fin de pedir protección contra accidentes o caÃdas durante el trabajo. Tiene su antecedente en los cultos de las culturas precolombinas.
Tierra de Brujos: Cementerio de almas
Leyenda, Juventino Rosas Gto. México. Lugar sagrado de los chamanes o hechiceros para hacer cultos y enterrar sus trabajos para la buena o mala suerte. Tierra de muertos asà se le nombra este lugar, es un cementerio de almas, pero no es
Leyenda, el ladrón del cementerio
Leyenda de Mexico. Hace muchos años en la época de la colonia habÃa una anciana de alta estirpe descendiente de uno de los conquistadores. Esta señora vivÃa sola en una vieja casona que parecÃa que se iba a caer de un momento a otro.
Promesas del Más Allá. El Sansón Ibérico
Leyenda de Nuevo León. Por los años 1905 Monterrey era una ciudad muy tranquila, por la calle de Comercio hoy llamada Morelos, habÃa sitio de coches jalados por caballos. Uno de los cocheros Don Goyo era un hombre amable, atento y
La bruja que encerró espÃritus de infantes en su árbol
Leyenda de Aculco, Estado de México. Se cuenta, que por venganza, una hechicera encerró las almas de unos niños. Se deshizo de ellos y su energÃa los encerró en su árbol. Las señoras se burlaban de ella porque no tenÃa hijos y
El ahorcado del panteón de Hocabá
Leyenda de Yucatán. Los pobladores, aseguran a ver visto a un hombre colgado en un árbol que está dentro del panteón, enseguida lo reportan a las autoridades, cuando llegan no hay nadie. Se dice, que los ahorcados están condenados a
La Tumba, encadenada para que los restos no salieran
Leyenda de Sinaloa. Los enterraron en la misma caja y los sepultaron. Pero al dÃa siguiente aparecÃan los cuerpos tirados en la calle, lejos del panteón, alguien sacaba los restos para que no descansaran en paz. Era el año 1890, en