Dos Pe帽as, castigo por traicionar a su raza
Leyenda de Hidalgo. Cuando llegaron los espa帽oles se apropiaron de todo lo que encontraron a su paso, joyas, plumas preciosas, animales, granos y mujeres, algunas se resist铆an y otras aceptaban los ofrecimientos de los conquistadores y
La Miseria, Leyenda Criolla
Se cuenta que hab铆a un individuo llamado Miseria y era herrero. Estaba cansado de la pobreza que no ten铆a ni para darle de comer a su familia y le entreg贸 su alma al diablo por tres bolsas de oro. Pero en un a帽o satan谩s ven铆a a
Las Dos Hermanas Casquivanas y Malditas
Leyenda de M茅xico. Esto pas贸 a finales del Siglo XVII en una rica casona de la calle Esp铆ritu Santo, hoy Isabel la Cat贸lica Ah铆 viv铆an las hermanas Simona y Juana Cedillo nativas de Andaluc铆a Espa帽a. Muy hermosas como casquivanas,
El hombre P谩jaro habita en las cuevas de los cerros
Leyenda de Monterrey. Se cuenta que es una terrible criatura que ha acechado a los habitantes del lugar. Corr铆an los a帽os 80 cuando empezaron a notificar avistamientos de una criatura nunca antes vista y fue nombrada como el 鈥淗ombre
La bruja que encerr贸 esp铆ritus de infantes en su 谩rbol
Leyenda de Aculco, Estado de M茅xico.聽Se cuenta, que por venganza, una hechicera encerr贸 las almas de unos ni帽os. Se deshizo de ellos y su energ铆a los encerr贸 en su 谩rbol. Las se帽oras se burlaban de ella porque no ten铆a hijos y
La Mina El Ed茅n y el Tesoro del Cerro de Xoconostle
Leyenda de Zacatecas. Despu茅s de la fundaci贸n de la ciudad, se fundo la 鈥淢ina del Ed茅n鈥 que produc铆a oro y plata fue en los Siglos XVII y XVIII. Cuenta la leyenda, de un minero llamado Roque que descubri贸 una pepita de oro muy
Diez, Leyendas de Tamaulipas
La ni帽a el chico y el se帽or con cuernos, est谩 ocurri贸 en la central camionera. La Mujer Vampiro, en ciudad Madero. La Bruja, que vive en el kiosco del parque. El Fantasma de Hern谩n Cort茅s, un espectro con armadura ronda por los
La mesa maldita de la iglesia Parinacota
Leyenda de Chile. La muerte pase贸 incontable veces por las calles de Parinacota. Un aire helado enfriaba los muros del pueblo. No hab铆a nada que hacer. Aquella mesa endemoniada se arrastraba por las noches aterrorizando a los lugare帽os