El Cementerio de los pobres de Cosío
Leyenda de Aguascalientes México. Se cuenta, que se te aparece la Muerte. Si quieres verla anda a la media noche. Personas incredulas entraron de noche a constatar, lo que se decía, y corrieron por todo el panteon, se les apareció la
Una noche en el cementerio: El profanador de tumbas
Leyenda de México. Era el Siglo XVIII, que ahora forman las esquinas las calles de Santa María y Pedro Moreno. En ese lugar estaba la cantina de "El ciervo de oro", famosa por ser lugar de delincuentes. Ningún alguacil se atrevió a
La Cegua un espectro con cabeza de caballo
Leyenda de Costa Rica. Un ser espectral que se materializa de noche en caminos solos y pide ayuda para que la lleven al pueblo cercano. También se le conoce como Segua o Tzegua. Este esperpento se asoma a los libertinos, como una mujer
Tesoro y muerte, su leyenda
Leyenda de Jalisco.- En una ocasión Teófilo, Pantaleón y Faustino, iban a su pueblo a caballo, tenían que pasar la sierra para llegar, estaban muy fastidiados, porque ninguno de ellos hablaba, en eso vieron frente a ellos a un
El callejón del colgado: La presencia de un espectro
Leyenda de México. Era el siglo XVI, los vecinos de la Nueva España vivían en permanente temor debido a la gran cantidad de crímenes que ocurrían a diario al parecer ajusticiado por el mismo sujeto. Por las noches, en cualquier
Leyenda, el ladrón del cementerio
Leyenda de Mexico. Hace muchos años en la época de la colonia había una anciana de alta estirpe descendiente de uno de los conquistadores. Esta señora vivía sola en una vieja casona que parecía que se iba a caer de un momento a otro.
La Miseria, Leyenda Criolla
Se cuenta que había un individuo llamado Miseria y era herrero. Estaba cansado de la pobreza que no tenía ni para darle de comer a su familia y le entregó su alma al diablo por tres bolsas de oro. Pero en un año satanás venía a
Promesas del Más Allá. El Sansón Ibérico
Leyenda de Nuevo León. Por los años 1905 Monterrey era una ciudad muy tranquila, por la calle de Comercio hoy llamada Morelos, había sitio de coches jalados por caballos. Uno de los cocheros Don Goyo era un hombre amable, atento y